ACTO COMUNITARIO DE PENITENCIA EN LA BASÍLICA DE LA VICTORIA

LA CUARESMA UN CAMINO HACIA LA PASCUA, QUE HACEMOS ACOMPAÑADOS DEL SEÑOR, QUE ES QUIÉN PUEDE CONVERTIR NUESTRO CORAZÓN.

En el itinerario cuaresmal de la Unidad Pastoral de Santa María de la Victoria y San Lázaro ha tenido lugar en la tarde del día 10 de marzo de 2017 la celebración del acto comunitario de la Penitencia, presidido por nuestro Párroco Rvdo. D. Alejandro Escobar Morcillo, y con la presencia del Arcipreste de la Victoria, Rvdo D. Eddie Sunsin Scott, del Rvdo. D. Ignacio Mantilla de los Ríos, del Párroco de S. Felipe Neri, Rvdo. D. Alejandro Pérez Verdugo, y tres Padres de la Comunidad Agustina, que tanta vinculación ha tenido con nuestro párroco y con la Cofradía del Amor que además coincidía celebrando el Triduo en honor de su Sagrado Titular.

Tras la Lectura del seleccionado texto Evangélico de la parábola de la oveja perdida, D. Alejandro, subrayó la importancia del sacramento que nos convocaba, y destacó la forma especial en que Dios se preocupa por los pecadores. Dios sale en su búsqueda, poniendo el énfasis no el propio valor de la oveja sino el inmenso amor del Pastor. Debemos pensar y sentirnos: yo soy la oveja perdida, preferida por Dios. Por tanto nadie está perdido, todos tenemos un lugar, y nos invita a que en nuestras comunidades no seamos fariseos y escribas. Aprovechemos este tiempo de cuaresma, busquemos momentos de silencio, el desierto, pongámonos a la escucha y oiremos a Dios, no a nosotros mismos.

Posteriormente realizamos un examen de conciencia, en el que guiados por un detallado interrogatorio fuimos analizando nuestras actuaciones y nuestra relación con Dios y los hermanos.

A continuación, en común, fuimos pidiendo perdón al Señor, por muchas de nuestras faltas y pecados, que fueron desgranándose.

Acto seguido, y durante un buen espacio de tiempo, la mayoría del nutrido grupo de fieles asistentes, se acercaron a recibir el Sacramento de la Confesión que fue administrado por cada uno de los 7 sacerdotes presentes.

Todo el acto estuvo acompañado por cantos del Coro Juvenil de la Cofradía del Amor.

Concluimos rezando el Padrenuestro y el canto de un Magníficat a la Virgen.

En la mañana del siguiente día tiene lugar en la Capilla del Monte Calvario el retiro cuaresmal.