Cripta

cripta

Representa la “Vía Purgativa”, el nivel más terrenal, donde todo tiene principio y final. La cripta con sus terribles imágenes, cuadrada, “compone” el lugar de la penitencia, de la meditación sobre la muerte y el pecado.

Debemos tener presente que detrás del Conde de Buenavista siempre estaban los mínimos -que de alguna manera procedían de los franciscanos- donde salió San Fco. De Paula (Convento de San Marcos). Estos siempre tenían en su literatura y su arte a la muerte como tema importante. En la concepción católica, la muerte es solo un tránsito hacia el comienzo de la verdadera existencia.

En el centro del recinto hay un soporte de cuatro columnas, se corresponden con una sola que hay en el primer nivel superior, la capilla privada. Las columnas, además de tener su misión funcional, representan los iconos del grupo cósmico: agua, fuego, tierra y aire.

En el centro de la pared descansa la cruz, símbolo de la redención de Cristo que vence a la muerte y al pecado. Realizada en oro y pedrería, metales preciosos, representa la inmortalidad del alma.

En la estancia hay multitud de signos funerarios. En la blanca yesería, sobre las paredes negras que representan la muerte en todas sus formas y maneras, se pueden observar diversas interpretaciones. Desde el tambor (recuerdo de las danzas medievales de la muerte), la muerte con un niño en sus manos (el no respeto de la edad, comenzar a morir desde el nacimiento), hermosas mujeres con piernas cadavéricas (lo efímero de la belleza), la muerte mirándose en espejos (las miserias humanas, la vanidad). Etc. Etc.

El mausoleo de los Buenavista los representa en toda su juventud y belleza. Más adelante, bajo las figuras orantes genuflexas sobre los sarcófagos mirando al altar, está la muerte.

Se desconoce si los condes están enterrados en la cripta. Cuenta la historia que, cuando murió el conde, su cuerpo fue depositado en el convento de mínimos de Madrid, lugar donde falleció. Su viuda se encargaría entonces de trasladarlo a Málaga, como dejó escrito su marido en el testamento. Los nombres que aparecen en las tumbas, en cualquier caso, no pertenecen a los Buenavista.