Patrona de la Diócesis y de la Ciudad

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Desde tiempo inmemorial tras su llegada a Málaga en 1487 Santa María de la Victoria fue considerada patrona de Málaga.

Varias contrariedades acontecen en torno a Nuestra Madre a partir de 1835. Por un lado, en ese mismo año, sucede la exclaustración de la Orden Mínima, conforme a lo ordenado por Mendizábal; y por otro el 2 de mayo de  1867 la reducción de días festivos en España decretado por Pío IX. En medio de estas dos fechas fatídicas, en 1856 surgió una Congregación de Señoras para rendir culto a la Santísima Virgen. La devoción, por entonces, había llegado a su máximo esplendor.

El Decreto Apostólico de Pío IX incluía la supresión de la fiesta de la Natividad de la Madre de Dios, pasando a ser el domingo anterior al 8 de septiembre. En el mismo documento incluía la disposición de que en cada diócesis se dispusiese solo de un patrón principal, designado en este caso desde la Santa Sede. Dando cumplimiento a este mandato, el entonces Obispo de nuestra diócesis, D. Juan Nepomuceno Cascallana y Ordóñez, consultando a la Diócesis en general, solicitó a la Santa Sede el deseo de que Santa María de la Victoria fuese declarada como Patrona principal de Málaga y su Diócesis. Pío IX respondió afirmativamente a esta suplica, decretando un Breve el día 12 de diciembre de 1867, por el que Nuestra Madre era declarada como Patrona principal, siendo fiesta en todo el Obispado cada año el 8 de septiembre, con obligación de oír misa y abstención de trabajar; con rito doble de primera clase y Octava. Dicha noticia fue recibida con repique de campanas en toda la ciudad, celebrándose una solemne función religiosa en acción de gracias, pasando a titularse Nuestra Madre desde aquel día no solo como protectora, sino también como amadísima Patrona.

Hoy en día se sigue venerando como Patrona Principal de la Diócesis de Málaga y de la Ciudad, rindiendo solemnes cultos cada año en torno a su festividad en el principal templo de la diócesis, en la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación.