Zona Intermedia

Conseguido el arrepentimiento, los fieles alcanzan una luminosa escala, “Vía Iluminativa”. El camino nos lleva hasta el camarín, la morada de la salvación eterna por la intercesión de la Virgen y punto culminante de este ciclo meditativo, concebido como un resumen de ascética, moral, teología y de desprecio a la vanidad. Este itinerario místico se encuentra en los “Ejercicios” de San Ignacio de Loyola y en la literatura mística de Santa Teresa, San Juan de la Cruz, etc.

Encima de la cripta estaba la antigua sacristía, hoy capilla del Santísimo, situada tras el altar mayor, dispuesta en el nivel intermedio pero que coincide con el de la Iglesia. Por tanto, es una pieza fundamental y principal de este conjunto. Se trata de un espacio sin ornamentación que mantiene la estructura de la cripta, aunque con un único soporte (en la cripta eran cuatro) sustentando el simbolismo de conexión de la vida subterránea con el cielo.

Frente a la sacristía, en la escalera, se encuentra un relieve de San Francisco de Paula, que representa su relación con tres Papas.

Tras las escaleras de 48 peldaños (múltiplo de 8, número cristológico), se accede al camarín, lugar donde aparecen relieves de Cristo con los Apóstoles en sus iluminadas bóvedas esquifadas.