Oraciones a Santa María de la Victoria

Santa María de la Victoria, Madre de Dios y Madre nuestra:

Muéstranos a Jesús, camino, verdad y vida de la Iglesia de Málaga que te invoca como Patrona.

Mantén y acrecienta en los malagueños la fe cristiana tantas veces combatida en nuestros días por la secularización y el laicismo.

Haznos sensibles al dolor de los que sufren y cercanos a todas las formas de pobreza en nuestros hermanos.

Te pedimos por las vocaciones al matrimonio, por el fomento del amor a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, la educación de los niños, la formación humana y cristiana de la juventud, el amor y la fidelidad de los esposos, la atención a los ancianos.

Intercede por nuestra Iglesia diocesana de Málaga y por toda la Iglesia universal, que todos los cristianos crezcamos en fidelidad al Evangelio.

Concédenos, también, abundantes vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada.

Te lo pedimos a ti, Santa María, modelo de vida cristiana. Unidos a ti llegaremos a la VICTORIA definitiva que Dios nos ha concedido por los méritos de Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

(Con licencia eclesiástica)

Santa María de la Victoria, Reina y Madre nuestra, en este día me ofrezco todo a ti.


En tus maternales manos abandono toda mi vida, toda mi existencia, todo lo que tengo, todo lo que soy; soy todo tuyo.

Te confío mi libertad, mis proyectos, mis alegrías y mis tristezas. Me consagro a ti, Esclava de mi Señor, con el firme deseo de vivir tu maternal consejo: Haced lo que Él os diga.

Se tú la estrella que me guíe por los senderos de esta vida hasta tu Hijo Jesús, nuestro Señor; y guárdame siempre entre tus brazos junto a Él.

Enséñame a cumplir siempre su voluntad, como tú, en medio de las alegrías, gozos y dolores de esta vida; siendo un discípulo fiel, testigo de la alegría del Evangelio, en medio del mundo.

Soy todo tuyo, Santa María de la Victoria, Madre y Patrona nuestra, y cuanto tengo, tuyo es. Amén.

(Con licencia eclesiástica)

JACULATORIA

“Oh Virgen de la Victoria,

Madre y Abogada nuestra,

rogad por nos,

rogad por nos,

rogad por nos.”

(López de Salazar)