Misa por Manuel Hernández Wert. 17 de noviembre de 2016.

El 17 de noviembre de 2016 en la Basílica Real Santuario de Santa María de la Victoria, que se encontraba repleta, celebramos la Eucaristía por el alma de nuestro querido hermano Don Manuel Hernández Wert. Presidió nuestro Director Espiritual Don Ignacio Mantilla de los Ríos, quien tuvo unas cariñosas palabras sobre Manolo y su familia, y concelebraron don Francisco García Mota y Don Gabriel Pérez. Además de los familiares, amigos y miembros de la Hermandad, asistió una nutrida representación del Colegio de Farmacéuticos. Finalizó la Misa con una emotiva intervención de su hijo Manolo y la interpretación de la Salve Rociera por un pitero mientras los presentes guardaban un respetuoso silencio. Reproducimos las palabras pronunciadas por su hijo:

Buscando unas palabras de recuerdo para mi padre, me llegaban mensajes cariñosos de amigos, muchos aquí presentes, que hoy desde aquí agradezco. Donde coincidíais en, anécdotas, encuentros, vivencias y momentos dispares de la vida, donde la alegría, era protagonista. Destacabais su bondad, generosidad, capacidad para hacer planos por senderos de tierra a todo detalle, y su carácter alegre y disfrutón. Nadie me hablo de penas y eso nos reconforta y es como queremos recordarte.

Era raro ir algún evento deportivo, gastronómico, parroquial, cofrade, musical o cultural que no te encontrarás con mi padre. Para mi, era como un descubridor de momentos, rincones, aromas, y sensaciones, que no se descubren en folletos, libros, ni navegando por Internet. No sabemos cómo, pero sacaba sabores o colores únicos a cada sitio.

Papa, te fuiste demasiado pronto, te agarrabas a la vida con la misma fuerza y ganas con la que la vivías, pero no te dejaste nada sin hacer, viajaste mucho con tu mujer, hijos, nietos, y amigos, quizás solo te falto, conocer a tu futuro nieto Manuel, por el que todos los días preguntabas. La memoria la tenías últimamente regular, pero para tus recuerdos, y tus ganas de compartirlos con tus nietos, no te fallaba.
A ver cómo le explicamos, entre todos, cómo era su abuelo para que nos entienda y no crea que estamos locos.

Analizando tu cuaderno de bitácoras, le diré que desde que naciste tenias en tu cabeza un claro objetivo, ser descubridor de nuevas rutas o caminos. Desde muy chico, junto a tu hermano, os gustaba escuchar las historias que narraban los monjes franciscanos del monasterio de la Rábida, sobre el gran descubrimiento de América. Mientras correteabais por sus pasillos y escondrijos, os empapasteis, entre sus muros, de la fe en Dios.
Este hecho y el hecho de pasar tu adolescencia de juventud, entre la Plaza de las Monjas, Capilla de La Cinta y romerías del Rocío, junto a amigos, debió marcarte mucho. Ahora no me extraña que te hayas pasado el resto de tu vida procesionando Santos, Virgen de la Victoria, Virgen de la Paloma y Virgen del Rocío.

Volviendo a tu camino, le diré, que te gustaba jugar al fútbol, de portero, dónde aprendiste a parar, esos instantes de la vida, convirtiéndolos en únicos.
Tras el colegio, emprendiste el viaje que te cambiaría la vida en búsca de madurez y futuro, rumbo a Granada, pasando por Sevilla, para formarte como boticario.
Allí conociste a la que sería la mujer de tu vida, y que se convertiría en tu Escudero de aventuras, y con quién aprendiste a elaborar la mejor de las fórmulas magistrales, tu familia.
En tu rebotica, forjaste, esa colección de Albareros repletos de compañeros y amigos, que te acompañaron en la mayorías de tus ilusiones, y hoy, muchos están aquí. Y los que se fueron antes, lo estarás disfrutando ya junto a ti, con la pasión que te caracteriza. Siempre que, no te hayas desviado mucho de tu ruta, en busca de algún sitio de esos, donde parar a tomar algo, que alguien te recomendara, por esos caminos De Dios.

Eras único y lo seguirás siendo en nuestros corazones y recuerdos, porque personas como tú no se olvidan.

Has sido caminante y guía, en tu trayectoria cargada de fe, por la vida del descubrimiento, pero tú has sido para nosotros, el gran descubrimiento. Continúa tu camino, que nosotros seguiremos las huellas que dejaron tus botos y ruedas del sinpecao de tu virgen que te guía.

Descansa en paz…pero por bulerías.

Misa por Manuel Hernández Wert. 17 de noviembre de 2016.