Esta mañana se ha presentado en el auditorio del Museo Carmen Thyssen de Málaga el cartel que anuncia la peregrinación de Santa María de la Victoria 2025 con motivo del 150º aniversario de la fundación de la Hermandad. La obra ha sido realizada por el artista malagueño D. Francisco Naranjo Beltrán.
La pintura tiene como tema central la imagen de la Patrona desde abajo -como la ve cualquier malagueño en su procesión-, el puerto de la ciudad con la Farola y el mar de escenario y banderas ondeando con los siete escudos de las parroquias (Divina Pastora, San Pablo, Carmen, San Juan, San Gabriel, Santiago y Santos Mártires) que visitará durante los meses de enero y febrero. Además, la Virgen se sitúa sobre un monte de flores de hibiscos rojos como los del Patio de los Naranjos de la Catedral.
Esta no es la primera vez que el artista dedica una de sus obras a Santa María de la Victoria. Con motivo de la Magna Procesión Victoria de 2018, el autor culminó unos aleluyas y el encargo de realizar el cartel oficial de tal evento donde reflejó magistralmente los estandartes de las nueve imágenes participantes junto a la Patrona y los Reyes Católicos.
El encargado de la presentación de la obra ha sido el sacerdote diocesano D. Rafael Pérez Pallarés, actual párroco de la Divina Pastora en representación de las siete parroquias que visitará la Virgen. En su exposición ha animado a los malagueños a participar en la peregrinación porque «cualquier momento es bueno para acercar a la Madre a los barrios de Málaga» y para que «descubran la Victoria del amor» todos los fieles de las parroquias a las que va a visitar. Aunque tal y como apunta las ciudades se han puesto difíciles, nos llama a aprender «de la forma de ser y de vivir» de la Virgen.
El Hermano Mayor ha terminado el acto presentando el Pasaporte del Peregrino, una iniciativa de la Hermandad con el apoyo del Distrito Centro del Ayuntamiento de Málaga, para que los malagueños vayan obteniendo su sello durante las próximas semanas en las diferentes parroquias por las que pase la Virgen. Todo aquel que complete su pasaporte obtendrá la ‘victoriana’, una acreditación especial expedida por la Hermandad que podrán solicitar a partir del 4 de marzo en la casa hermandad contactando previamente en el correo victoriana@santamariadelavictoria.es.
El pasaporte se podrá conseguir gratuitamente con el Diario Sur el próximo domingo 5 de enero; en las tiendas cofrades Nazareno, Ojeda y Zalo del centro de Málaga; en el puesto de recuerdos de San Lázaro de la Cofradía del Rocío y en las siete parroquias -además de en el propio Santuario- que visitará la Patrona.
Francisco Naranjo Beltrán, autor de la obra
Benalmádena (Málaga), 21 de agosto de 1974. Licenciado en Bellas Artes en la especialidad de Restauración Escultórica y Pictórica por la Universidad de Granada, este benalmadense de nacimiento desarrolla una intensa labor profesional en su propio taller, entre bisturíes, óleos y pinceles.
A pesar de su juventud, sus manos han devuelto el color a numerosas obras de reconocidos artistas de todas las épocas como Pedro de Mena, José Capuz, Niño de Guevara, Pablo de Rojas, Alonso de Mena, Adrián Risueño y La Roldana, entre otros.
Ha trabajado para notables instituciones como la Junta de Andalucía, la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, el Obispado de Málaga, la Catedral de Córdoba o la de Guadix. Iglesias y Conventos de toda Málaga y su provincia han requerido sus servicios.
Restaurador de importantes piezas concepcionistas de los siglos XVI al XVIII así como de imágenes de cofradías y hermandades como la Virgen de la Encarnación de los Dolores del Puente o el venerado Cristo de Medinaceli de la Iglesia de Santiago. Recientemente ha devuelto a su estado original a la bella Virgen de la Soledad de la Parroquia de San Pablo.
Como buen artista dedica muchas horas a su profesión, y a pesar de ello aún le queda tiempo para diseñar, modelar y pintar. Posee una prolífica producción cartelística destacando la ejecución del cartel oficial de la Semana Santa de Málaga de 2015.
Su lenguaje es familiar a la cartelera malagueña pero lejos de evocar simplemente, Naranjo propone obras que emocionan, cosa nada fácil en un estilo, que es más un medio que un fin.

